Grupo Osborne obtiene el sello Safe Tourism Certified

La seguridad sanitaria de empleados y clientes es la prioridad de Osborne, compañía con casi 250 años de historia y propietaria de marcas como Cinco Jotas, Nordés, Montecillo o Carlos I, entre otras.

Tanto es así, que todos los restaurantes y centros de enoturismo del grupo han conseguido obtener el sello “Safe Tourism Certified”. Este sello, impulsado por el Instituto de Calidad Turística (ICTE), se otorga a Osborne como marca de garantía y certificación de la correcta implantación del Sistema de Prevención de Riesgos para la Salud frente a la Covid-19.

La encargada de realizar esta supervisión ha sido la auditoría independiente SGS, que ha certificado a los centros de enoturismo y restaurantes del grupo Osborne como entornos seguros y adaptados a la nueva realidad social.

“Durante esos meses nuestra prioridad siempre ha sido salvaguardar la salud y la seguridad de nuestros empleados con distintas medidas en nuestros restaurantes, centros de producción y bodega, además con este sello ampliamos nuestro compromiso a la sociedad y a todas las personas que estén pensando en visitarnos. Es nuestra responsabilidad garantizar que todos nuestros restaurantes y centros de enoturismo son un lugar seguro para que puedan seguir teniendo una experiencia magnífica cuando nos visitan”, afirma Rocío Osborne, directora de comunicación del grupo.

Entre las medidas adoptadas por los restaurantes destacan la desinfección de todos los espacios, obligatoriedad de uso de la mascarilla, la disponibilidad de geles de hidroalcohol, cartas a través de código QR, la distancia de 2 metros entre las mesas, así como el uso de mascarillas por todo el personal y controles de temperatura dos veces al día. Por su parte, en los centros de enoturismo, las medidas se basan en la limpieza y desinfección diaria previamente a la apertura de todos los elementos susceptibles de uso durante la misma (vajilla, copas, utensilios de corte y de cata, así como de degustación) y separación del circuito de visita de las zonas industriales.

En este protocolo también destaca la medición de temperatura a todos los empleados dos veces al día, el uso obligatorio de mascarilla para personal y clientes, la ventilación constante o la implantación de un horario preferente para mayores de 65 años. En las tiendas y zonas de degustación se ha reducido el aforo con el fin de garantizar la distancia mínima de seguridad de dos metros. Además, se ha eliminado la opción de autoservicio y se han establecido puntos de desinfección de manos con geles de hidroalcohol, entre otros. Para el tiempo de duración de la visita guiada se ha reducido el aforo en un 50% a grupos reducidos de ocho personas y se ha eliminado temporalmente el uso de audioguías y folletos en papel.